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martes, 9 de marzo de 2010


De tapas:
Sula

Jorge Juan 33
Madrid

Tapas de siempre, tapas de ahora y tapas de vanguardia con toques clásicos

Croquetas con tortillitas de camarón Vs Espumoso de patata
y… porqué no
espumoso de patata Y croquetas con tortillitas de camarón!!!


Por increíble que parezca buscar un local para tapear en Madrid es en sí mismo un ejercicio difícil básicamente por tres razones abanderadas por el prefijo pseudo:

1. Se ofrecen tapas pseudofashion que prometen más de lo que dan

2. Se han puesto de moda franquicias pseudoespañolas cuya principal vocación es engañar a turistas incautos

3. Se abusa del volador -pseudocalamar durísimo y descongelado-, las patatas bravas aderezadas con ketchup y picante y las fritangas en manteca

Tapear es una actividad que debería considerarse sagrada y precisamente por eso me alegra haber encontrado una especie de templo para rendirle honores a la tapa. Sula es un local que por su fuerte apuesta decorativa vanguardista asusta un poco. En primera instancia se corre el riesgo de pensar que es otro sitio pijo del montón, con el toque añadido de que su personal va uniformado con un diseño exclusivo de Amaya Arzuaga y que su clientela hace honor a la calle donde está ubicado -Jorge Juan 33-.

Sin embargo, cuando se camina por el largo pasillo que recorre la barra, se comienzan a percibir los aromas de la plancha y se contempla parte de la oferta gastronómica que luce tras el cristal, uno se da cuenta rápidamente de que se trata de una apuesta elegante pero que no hace concesiones gratuitas a la estética.

Las tapas de Sula saben tan bien como lucen, todo un hallazgo en Madrid. Las propuestas mediterráneas y el jamón de Joselito Gran Reserva, considerado de los mejores del mundo, son el centro neurálgico de la carta. Aunque también se encuentran propuestas informales de materias primas de toda España como ese pulpo gallego sobre un espumoso de patata que sorprende por su ligereza pero contundente sabor.

Me encantaron las croquetas de jamón y de chorizo, redondas y del tamaño de una buena nuez, perfectas en textura; las tortillitas crujientes de camarones; los montados de solomillo a la pimienta o al roquefort y la variedad de ibéricos servidos en su justo estado de curación. Un poco menos acertado el steak tartare, que a pesar de prepararse con una carne excelente y llevarse a la mesa a temperatura adecuada, sufre un exceso de pimienta y mostaza.

La carta de vinos es infinita, más de 3.000 botellas, pero también destaca el champagne que es uno de los protagonistas de su eslogan, Sula: Ham & Champ, que por alguna razón, que no entiendo, está en inglés. Dom Pérignon, Moët & Chandon y Dom Ruinart encabezan una larga lista de la oferta que incluye propuestas como un plato de jamón, siempre Joselito Gran Reserva, y alguna de las botellas. También se pueden pedir espumosos por copa, sin duda una de las opciones preferidas de los clientes asiduos que pasean, por la zona de tapeo, sus bronceados invernales, bolsos enormes de marca y esa manera tan providencial de darse dos besos cuando se reencuentran.

Además de la zona de tapas, Sula tiene restaurante, donde los platos estrella son los cortes de ibérico, pero de eso comentaré otro día cuando también haya probado una entrada fría, como poco curiosa, que se llama Cubalibre de foie. Ya habían cerrado la cocina cuando la quise pedir pero seguro que volveré y me sorprende.

3 comentarios:

  1. Ir de tapas es como viajar. Mezcla de sabores de distintos colores. Como bien dices, la cosa es dar con un buen barco, que no se resquebraje durante la travesía... que hay cada bar de tapas por ahí "de viva el aceite re-reciclado" que tela marinera... ¡Enhorabuena viajera!

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  2. Bueno sibarita, te veo muy fina en tu faceta de bloguera, tú que nos llevaste al Melos por primera vez... para cuando sitios donde se pueda comer bien con sueldo de mileurista?

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  3. Querida seguidora:

    No te preocupes habrá todo tipo de locales y experiencias, siempre y cuando me inspiren . Aunque, últimamente, he conocido algunos muy baratos no me han dejado huella. De eso se trata, quiero que mis lectores reciban información sobre lugares que valgan la pena, sean caros, baratos o gratuitos. No te defraudaré porque estoy segura que en los universos pequeños también brillan muchas estrellas!!!.

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